Franco, el niño de Allen que padece autismo y escapa del ruido de la pirotecnia

Familia Galante. Foto: Florencia Salto- Diario Río Negro

Cuando el reloj marque las 0 hs, y comience el 25 de diciembre, en miles de pueblos y ciudades que no avanzaron con la prohibición o regulación de la pirotecnia, o que no cuente con controles adecuados, se escucharan los tradicionales estruendos.

A esa misma hora, el Allense Maximiliano Galante y su familia estarán “refugiados” en una chacra familiar lejos del ruido. No por capricho, su hijo Franco de 12 años tiene autismo y para él los ruidos de la pirotecnia pueden ser un infierno. 

El caso lo visibilizó hoy el Diario Río Negro, a través de una nota del periodista Diego Von Sprecher. Franco padece Trastorno Generalizado del Desarrollo (TGD) con espectro autista y no tolera los ruidos fuertes. Su familia encontró, como única alternativa ante la falta de legislación adecuada, escapar de los ruidos que se generan para recibir la Navidad o el Año Nuevo.

El de Franco es uno más de los cientos de casos que se reproducen en distintos puntos del país. Este año los Galante pasaran la Navidad y Año Nuevo en una chacra donde se supone que los ruidos no llegan, el año pasado lo hicieron en la barda de la Ciudad de Allen. Sin los familiares y amigos con los que cualquier familia se puede reunir en estas celebraciones. 

La pirotecnia no sólo termina resultando un calvario para las mascotas, también perjudica a las personas con autismo y sus familias.

En el caso de Allen existe una ordenanza que permite sólo la pirotecnia lumínica o de bajo poder explosivo, pero los controles son inadecuados y los comerciantes se las ingenian para vender la pirotecnia prohibida bajo formatos legales

En el caso de General Conesa, la comercialización y uso de pirotecnia no está regulada. Ante esto, es  necesario saber que cuando se elige apelar a estos elementos ruidosos para mostrar el estado de alegría que generan estas fiestas tradicionales, se puede estar también causándole daño, no sólo a las mascotas, sino además a las personas con autismo, y a otras que, por condiciones de salud, tampoco toleran los ruidos fuertes. 

Video. Facebook Maximiliano Galante 1 de enero de 2016.

 

(Visited 191 times, 1 visits today)