La deuda externa sigue creciendo

80 mil millones de dolares es el monto de la deuda contraída desde el 10 de diciembre de 2015 a la fecha. Sólo en los primeros tres meses del 2017 los argentinos nos endeudamos en 25 mil millones de dolares. En 14 meses la deuda alcanza la magnitud de la contraída por la dictadura militar entre 1976 y 1983.

La partición del ministerio de Economía y los cambios ocurridos a principios de enero tras la salida de Alfonso Prat Gay derivaron en la conversión del ex secretario Luis Caputo en ministro de Finanzas. Apenas 28 días después de su nombramiento, Nación, provincias y privados habían anunciado nueva deuda por u$s 11.142 millones, la cual a fines de febrero ascendía a u$s 24.141 millones. El monto es superior si se toma en cuenta las últimas colocaciones en marzo y abril, donde se encuentran u$s 4.260 millones en Letras y Bonos.

Los números se desprenden de un preliminar del informe que esta semana publicará el Observatorio de la Deuda Externa. Arnaldo Bocco, director del organismo dependiente de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo, sostuvo que “el total de deuda en 14 meses asciende a u$s 80 mil millones y actualmente está superando los u$s 260 mil millones en total, por lo que representa más de la mitad del PBI”, incluyendo lo emitido para el pago a los “fondos buitres”.

“Es una cifra más que apreciable”, aclaró Bocco, “pero a corto plazo es administrable y así lo ven los acreedores externos”. El problema es la evolución analizada en el corto plazo ya que “hubo un crecimiento muy acelerado en muy poco tiempo y en apenas 14 meses el país se endeudó lo mismo que la dictadura entre el ´76 y el ´83”, agregó.

Para Andrés Asiain, economista y director del Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz (CESO), se trata de una “política deliberada cuyo objetivo a corto plazo, coyuntural, económico y electoral, es sostener el valor del dólar y generar un descenso relativo de la inflación”.

Sin embargo, remarcó que “a mediano plazo apunta a facilitar la apertura importadora para presionar a los sectores productivos, sindicales y políticos hacia una agenda de reducción estructural de los costos internos, laborales, impositivos, de seguridad social y empresariales”.

Además, el analista evaluó a la política económica de Cambiemos como “insustentable” ya que no genera capacidad de repago al relegar la importancia de la producción: “A muy largo plazo condicionará la agenda económica de cualquier futuro gobierno y lo dejará a merced de las imposiciones de los acreedores externos para obtener refinanciamiento y evitar crisis”.

La posibilidad de reactivar la economía mediante inversión y deuda está lejos de representar una salida real. A propósito, Bocco señaló que “la economía en 100 años solamente se expandió cuando creció el consumo y apenas en el ´59-´60 la inversión traccionó el crecimiento productivo por la gran entrada de capital extranjero, el cual hoy va netamente a la esfera especulativa”.

En cuanto a que el Gobierno recurra al FMI, para Asiain es poco probable a corto plazo “a menos que haya un escenario fortuito para Cambiemos en las elecciones de medio término”. Bocco, sin embargo, consideró que la administración Macri actuará este año “para preparar la economía y poder el año que viene lanzarse a financiar con el Fondo”.

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