Prioridades: Un subsidio de 2 millones de pesos para la organización de la Regata.- Nota de opinión

(*).- Cuando uno vive de prestado o tiene dificultades económicas lo primero que tiene que aprender,  y poner en práctica, es a priorizar los gastos. No es un buen momento para darse algunos lujos. La provincia de Río Negro está en esa situación, aunque su Gobierno no parece darse cuenta.

A fines de noviembre del año pasado, esta provincia obtuvo un importante préstamo del Gobierno nacional. “Esta ayuda del Gobierno Nacional viene a cubrir parcialmente la falta de recaudación. Con este préstamo de $2.600.000.000, estaríamos cerrando con gran esfuerzo el año 2020 en materia financiera”, dijo en ese momento el ministro de Economía, Luis Vaisberg, en declaraciones que reprodujo el área de comunicación oficial del Gobierno rionegrino. Es decir que sin ese dinero prestado no se hubiera podido afrontar, por ejemplo, el pago de aguinaldos de la administración pública.

Sin embargo, este sábado, el portal de comunicación gubernamental informa que se dio inicio a la 45° edición de la Regata Internacional del río Negro “con la bajada de bandera de la Gobernadora Arabela Carreras desde la Isla Jordan en Cipolletti”, y en la misma jornada “la Mandataria entregó al Club Náutico La Ribera un aporte no reintegrable por la suma de $2.000.000 destinado a solventar los gastos que demandó la organización del evento”.

Las críticas hasta ahora estaban dadas por la disparidad de criterios a la hora de permitir la realización de algunas actividades y prohibir otras, así se habían exteriorizado enojos por la suspensión de una jornada hípica en Viedma mientras se permitía la realización de la tradicional Regata.

 Ahora, se podría agregar esta polémica erogación de dineros públicos en medio de una crisis sanitaria grave para cuestiones que, a simple vista, no parecen prioritarias. Pero esto solo es parte de otros gastos realizados que no se logran entender.

En medio de la pandemia, y cuando una parte importante de funcionarios y empleados públicos no concurre a sus lugares de trabajo con la misma periodicidad que en tiempos normales, se crearon nuevos cargos. Algunos incomprensibles, como la creación en septiembre de la Dirección de Acuicultura (algo que tiene que ver con la reproducción de peces, moluscos y algas). Además, se podría seguir destacando, en una lista de gastos superfluos, la compra exagerada de barbijos con logos del Gobierno rionegrino o de algunas reparticiones de la administración pública. Y por supuesto, no podemos obviar los viejos y conocidos gastos en el pago de alquiler de viviendas de funcionarios, celulares, vehículos oficiales, entre otros.

De más esta decir, que mientras están cosas suceden, el personal de Salud rionegrino sigue bregando por un aumento salarial que reconozca el esfuerzo realizado y miles de familias rionegrinas tienen serias dificultades para llegar a fin de mes.

En este escenario, alguien podría decir que 2 millones de pesos no alcanzan para aportar soluciones y representan muy poco dinero. Tendría razón. Pero no se podría negar que tienen una alta carga simbólica, porque nos pueden ayudar a entender cuál es el orden de prioridades de un Gobierno.

(*).- Opinión Editorial.

Podés leer.- Comenzó a correrse la tradicional Regata del río Negro