Preocupación de los productores porcinos por la apertura de importaciones de Estados Unidos

Estados Unidos es el mayor exportador de carne de cerdo del mundo. Argentina mantiene un bloqueo de las importaciones de carne porcina de los Estados Unidos desde 1992. Sin embargo, eso empezó a cambiar a partir de la visita del vicepresidente norteamericano, Mike Pence está semana.

Pence vino acompañado por un misión de empresarios estadounidenses que le exigieron a la Argentina una reforma laboral y fiscal, además de otros cambios que hagan posible que la rentabilidad empresarial sea mayor. A cambio volvieron a reflotar la idea de la “lluvia de inversiones”. Esta vez prometieron 15 mil millones de dólares.

Pero no solo se llevaron la promesa del gobierno argentino de avanzar con los cambios exigidos, sino que rápidamente lograron materializar algunos negocios, como por ejemplo la apertura de importación de carne de cerdo y productos porcinos frescos, refrigerados y congelados.

Es decir, que luego de 25 años Argentina volverá a importar carne de cerdo y sus derivados. A propósito el vicepresidente estadounidense dijo en un comunicado: “El anuncio de hoy es una gran ganancia para los productores estadounidenses de cerdo y prueba que el presidente Trump está logrando resultados reales para los granjeros y ganaderos de Estados Unidos”.

El ministro de Agricultura, Ricardo Buryaile, y el secretario de Comercio, Miguel Braun, confirmaron que el acuerdo para la importación de carne de cerdo estadounidense forma “parte de una negociación general” del comercio bilateral. El gobierno de Macri aspira a conseguir el ingreso de carne vacuna y otros productos como los limones al mercado norteamericano pero la administración de Donald Trump lo mantiene frenado.

Al respecto del acuerdo, crece la preocupación en los productores argentinos. El presidente de la Asociación Argentina de Productores de Porcinos, Juan Uccelli, advirtió que la importación de carne de cerdo aumentó entre un 5 y un 10 por ciento en los últimos años y el mercado interno está abastecido. “Esto hará bajar el precio que se paga al productor”, alertó. Argentina ya importa carne porcina de Brasil y Dinamarca, entre otros países.  

El problema es que nuestro país comenzó hace unos años un lento proceso para convertirse en un gran exponente de producción porcina. De hecho en nuestra región, Conesa incluida, se puede observar un crecimiento de productores que apuestan por esa salida. Ahora tendrán que lidiar con la mayor competencia, y con precios más bajos. Porque los productores norteamericanos tienen subsidios estatales que les permiten ser competitivos, sin pérdidas. 

Desde el 10 de diciembre de 2015 hemos observado como la apertura de importaciones, sin medir consecuencias, han provocando grandes perjuicios en la mayoría de las economías regionales, o provocado la virtual quiebra de industrias. Por lo que este acuerdo entre Argentina y Estados Unidos es una buena noticia para los productores estadounidenses, tal como lo dice Mike Pence, pero no podemos decir lo mismo de los productores argentinos. 

 

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