Los fuertes vientos desnudan la falta de inversión de Edersa en Conesa y la región

En Conesa los cortes de energía eléctrica son frecuentes, sobre todo en la zona rural. Con cualquier viento que supere la intensidad normal para la región los conesinos aguardan el corte de luz. 

En marzo del 2010 la localidad sufrió un corte de energía que se prolongó por largas 50 horas, en ese momento se evidenció la falta de inversión de la empresa distribuidora Edersa. La precariedad del tendido eléctrico hizo posible un corte de tal magnitud. Las pérdidas ocasionadas, sobre todo en los comercios de artículos perecederos, además de las quejas de los vecinos, hacia suponer que ese hecho marcaría un punto de inflexión en la prestación del servicio en la localidad. Sin embargo nada de eso sucedió. 

En agosto de este año, la Concejal viedmense Paola Casadei habló de “imperdonable falta de control” hacia la empresa Edersa. Hablaba de los cortes que ocasionalmente ocurren en la Capital Provincial. Por supuesto que la frecuencia de esa interrupciones son una humorada ante lo que ocurre en Conesa.

La zona rural de Conesa se queda sin energía ante cualquier inclemencia climática; y a pesar de lo que ha sucedido y sucede se sigue observando que la precariedad del tendido eléctrico, con postes que en algunos casos están sostenido por pequeños puntales, no ha variado. 

En septiembre de este año el EPRE multó a Edersa por 43 millones de pesos por la mala prestación del servicio en varias localidades rionegrinas. En Julio la habían multado por otros 10 millones. Sin embargo las inversiones necesarias para garantizar la calidad del servicio que los usuarios pagan no aparecen. Seguramente desde la lógica de la empresa resulta más económico pagar las multas que realizar las inversiones comprometidas. 

En noviembre de 2016 el gobernador Alberto Weretilneck cuestionó a la Empresa y dijo que “si no están conformes con Río Negro, que se retiren y dejen el servicio en manos más capaces”. El Ente Provincial Regulador de la Electricidad (EPRE) también viene mencionando la falta de inversiones y aplicando reiteradas multas.

Pero nada de eso cambia la situación, porque cada vez que el viento sopla, con más fuerza que la habitual, en muchos puntos de Río Negro, y sobre todo en General Conesa, la gente asume que en algún momento se cortará la luz. Porque la prestación sigue estando en manos de una Empresa que entendió que resulta más barato pagar multas que invertir. Total, nadie se anima a quitarle la concesión de un servicio que no pueden prestar con eficiencia.

A pesar de que CALF, la prestadora de servicio eléctrico de Neuquén, ha mostrado interés en hacerse cargo de la energía eléctrica en Río Negro, Edersa mantiene la concesión por 95 años que consiguió luego de la privatización del servicio en 1996.

Es decir que si la Empresa no tiene ganas de mejorar la calidad de la prestación del servicio habrá que esperar hasta el 2091, año en el que dejaran de manejar la distribución de electricidad en Río Negro. Hasta entonces, cada vez que el clima no sea el ideal habrá que seguir cruzando los dedos.

 

 
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