Las inversiones de Edersa no llegan y los cortes se hacen sentir

A fines del 2016 la empresa distribuidora de energía Edersa le presentó al EPRE (Ente Provincial Regulador de la Electricidad) un plan de inversiones por 500 millones de pesos a desarrollar en 5 años a cambio de un aumento del valor de la tarifa de la electricidad en Río Negro. 

La tarifa eléctrica aumentó, pero las inversiones no aparecen. Y los cortes se registran en distintos puntos de la provincia ante cualquier tipo de inclemencia climática

General Conesa no sólo no escapa a esa realidad, sino que además es una de las localidades más afectadas. Sin embargo, los conesinos no logran que se les devuelva el dinero de las facturas por el servicio mal prestado como sucede en otras localidades.

En la noche del miércoles comenzó un corte que se extendió por cerca de 5 horas. La causa fue la caída de postes en el trayecto San Antonio Oeste-General Conesa. En el mediodía del jueves fue necesario interrumpir el servicio por tres horas para realizar las tareas necesarias que garanticen el normal funcionamiento. Un parche para ocultar la falta de inversiones.

Recientemente, a través de la Resolución 196/18, el Directorio del Ente Provincial Regulador de la Electricidad multó a Edersa por $20.251.326, sanción que corresponde al rubro Calidad de Servicio, por molestias ocasionadas a más de 53 mil usuarios. La sanción está vinculado a cortes entre el 1° de marzo y el 31 de agosto de 2017, en ciudades del Alto Valle. En esos casos la empresa tuvo que devolver lo facturado a los usuarios.

Desde Provincia explicaron que, por ejemplo, en el caso de Roca, donde 13.229 usuarios tuvieron problemas, se les devolvieron $3,5 millones en servicio eléctrico; mientras que en Cipolletti, donde se afectó a 9.505 usuarios, correspondió pagar $7,4 millones.

Las multas aplicadas a Edersa por mal prestación de servicio son habituales, pero para la empresa resulta más barato pagar las sanciones que realizar las inversiones. Además, lleva adelante una importante presencia publicitaria en medios de comunicación para evitar que las criticas se profundicen. 

En noviembre de 2016 el gobernador Alberto Weretilneck cuestionó a la Empresa y dijo que “si no están conformes con Río Negro, que se retiren y dejen el servicio en manos más capaces”. El Ente Provincial Regulador de la Electricidad (EPRE) también viene mencionando la falta de inversiones y aplicando reiteradas multas.

Pero nada de eso cambia la situación. Porque la prestación sigue estando en manos de una Empresa que entendió que resulta más barato pagar multas que invertir. Y nadie se anima a quitarle la concesión de un servicio que no pueden prestar con eficiencia.

A pesar de que CALF, la prestadora de servicio eléctrico de Neuquén, ha mostrado interés en hacerse cargo de la energía eléctrica en Río Negro, Edersa mantiene la concesión por 95 años que consiguió luego de la privatización del servicio en 1996.

Es decir que si la Empresa no tiene ganas de mejorar la calidad de la prestación del servicio habrá que esperar hasta el 2091, año en el que dejaran de manejar la distribución de electricidad en Río Negro. Hasta entonces, cada vez que el clima no sea el ideal habrá que seguir cruzando los dedos.

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