Impuestazo en Río Negro: Patentes e Inmobiliario llegan con fuertes aumentos.- Nota de opinión

(*).- Río Negro necesita darse la oportunidad de sanear sus cuentas, su gobierno necesita aprender a no gastar recursos en cosas que no son ni necesarias ni urgentes. Esta es la gran oportunidad que le da la crisis generada por la pandemia y que, lamentablemente, no está aprovechando.

Esta provincia arrastra una situación de crisis profunda, con sus ingresos comprometidos, con el pago de deuda “pateado hacia adelante” pero que algún día habrá que afrontar.

En ese escenario, el Gobierno rionegrino ha decidido que sean los contribuyentes los que, en parte, salgan a compensar los descalabros financieros por sus malas decisiones.  

De allí el impuestazo del Inmobiliario y Patentes, con incrementos que en algunos casos llegan al 100%.  

La oposición legislativa había advertido que esto podía ocurrir, cuando se aprobó el paquete fiscal de Río Negro para el 2021 en los primeros días de diciembre. En esa sesión, recordemos, el legislador Marcelo Mango dijo que la Provincia “propone recaudar menos de los sectores que más pueden y quienes más sufrieron en la pandemia deberán tributar más”.  Detalló que “se le bajan a las mineras, las generadoras y distribuidoras de energía, al transporte, los bancos y las agencias financieras, que la juntaron con palas. Pero mantenemos los impuestos a los comercios minoristas”.

Exactamente eso es lo que está sucediendo.

El Gobierno de Carreras realiza innumerables gastos innecesarios, como la permanente creación de cargos o las abultadas erogaciones en publicidad oficial, alquileres de viviendas para funcionarios, celulares, movilidad, entre otros. Tiene lugares de sobra para intentar acomodar las cuentas públicas. Es claro que han decido que todo eso no se toca.

Las crisis requieren de gestos de austeridad, de esfuerzos compartidos, de eso se habla en estos días. Pero en esta provincia (como sucede en otras, seguramente), la pandemia dejó en evidencia que el único sector que no entendió la urgente necesidad de “hacer un esfuerzo” fue la dirigencia política.

En Río Negro, una vez más, todo parece indicar que la crisis la pagarán los de siempre; los que no son invitados a la fiesta pero se vuelven necesarios cuando llega la hora de reponer los platos rotos.

(*).-Opinión Editorial.