Estado de situación: Las consecuencias de no cumplir las medidas de prevención

(*) Opinión Editorial.- Hace exactamente un semana, terminábamos el domingo con 39 casos de coronavirus en General Conesa. Habíamos experimentando una explosión de casos muy notoria. Demasiados para una localidad de tan pocos habitantes. Este lunes, 17 de agosto, comenzamos la jornada con 111 casos activos, según la información brindada por el Municipio local. Una cifra impensada.

El aumento inusitado de casos en Conesa, trajo consecuencias para las localidades vecinas. Habitantes de San Antonio, Viedma y Guardia Mitre que estuvieron en esta localidad en el inicio de los contagios se enfermaron. Sin embargo, solo San Antonio sufrió una fuerte expansión del virus.

¿Cuáles son las causas de tan rápido aumento en Conesa?. La gente que estuvo en zonas con circulación viral y omitió ese dato, el relajamiento que llevó a compartir el mate entre otras actitudes fuera de las medidas de prevención, y los encuentros sociales.

Así, en San Antonio se habla mucho de “fiestas” que se habrían celebrado en Conesa, incluso con la presencia de personas de esa localidad. Pero todo queda en rumores y pasará a formar parte de las leyendas urbanas, cuando todo pase.

Una vecina de Guardia Mitre, positiva para la enfermedad, reconoció en comunicación con un medio de la capital provincial que participó de un festejo familiar en Conesa en el que había 13 personas. 3 más de las permitidas para los encuentros sociales en esa etapa de la cuarentena.

Es decir que en las localidades vecinas, y también en la nuestra, se habla de fiestas que dispararon los contagios. Y “cuando el río suena, agua lleva”.

Los defensores de los que pudieron haber transgredidos las normas dicen que en ese momento nadie podía imaginar que se podía contagiar. “Nadie se contagia queriendo”, repite una funcionaria casi todas las noches al brindar el reporte de Salud. Todo eso es cierto, pero las reglas están para ser cumplidas, y los encuentros sociales de más de 10 personas no estaban permitidos.

No se puede justificar desde el “no pasa nada, nadie lo hizo con mala intención” la realidad de que la gran mayoría de las familias viene cumpliendo con todo lo que le pidieron. Hay familias que no se ven desde el inicio de la cuarentena. Adultos mayores que no salen a la calle. ¿Se les puede decir a ellos que algunos no informaron de donde venían o realizaron encuentros sociales no permitidos y no pasa nada?. No parece un buen mensaje.

Luego, el grueso de los contagiados “la ligó de arriba”, usando una expresión popular. Pero el tema de los encuentros sociales hace ruido. No se puede entender de otra manera que los casos se disparen a tan alto nivel, cuando esta aceptado que en la mayoría de los lugares en los que surgieron brotes importantes todo se originó en alguna fiesta.

La situación trajo, como consecuencia, que muchos vecinos se enfermen y aun no sabemos cuántos casos más debemos contar hasta que se pueda contener la ola de contagios. Determinó, además, que las autoridades impongan un cordón sanitario y fuertes restricciones a la circulación. Una medida necesaria e inevitable, pero que tiene consecuencias en muchos aspectos. El “parate” de los que viven el día a día y nuevamente no pueden trabajar, como una de las más dolorosas.

Esto está pasando en muchos lugares en los que no se respetaron las medidas preventivas. El duro golpe de la realidad nos obliga a repensar algunas actitudes. Porque es probable que en pocas semanas quedemos libres del virus, como sucedió en el Valle Medio, pero ese no es el final. La vacuna es una buena noticia, pero estará disponible recién el año próximo. Hasta entonces todo está en manos de la responsabilidad individual.

En la primera línea del combate contra el covid-19 está el personal de salud, agotado, exponiéndose al contagio directo. También los policías, bomberos, personal del Municipio que redoblan esfuerzos para controlar la situación. Es una lucha muy desigual si además del virus tienen en contra la falta de conciencia social.

“De esta salimos todos juntos” no puede ser un eslogan vacío, es una necesidad. Lo que hicimos mal no se puede cambiar, pero podemos aprender de las consecuencias.Y tal como lo venimos repitiendo, la decisión sigue siendo personal, cuidarnos es cuidar a los que queremos.

*Por Fredy Morales.-