A Carolina la mató Elvio Pazos, pero quienes debían protegerla no la escucharon

El Municipio de San Antonio acompaña el reclamo de justicia por el femicidio de la trabajadora municipal, Carolina Rivero.-Imagen: Facebook Prensa Municipalidad de San Antonio.-

*Opinión Editorial.- Siendo generosos podríamos decir que los encargados de la prevención una vez más llegaron tarde, siendo justos deberíamos asumir que en realidad nunca llegaron. Es muy probable que si alguien hubiera escuchado a Carolina Rivero, la joven mujer asesinada este mediodía en San Antonio, su femicidio se podría haber evitado.

O tal vez no. Pero quedará la duda, luego de que se diera a conocer, con fuertes críticas a la Comisaría de la Familia y a las autoridades policiales y judiciales en general, que innumerables veces la víctima intentó denunciar las situaciones de maltrato y no fue escuchada.

Lo dijo su hermana esta tarde frente a una multitud de vecinos de San Antonio que se movilizaron indignados por lo ocurrido.

Frente a las denuncias que intentaba realizar Carolina, desde los organismos que debían garantizar su seguridad se le había dado un turno para mediados de noviembre. Nunca va a llegar a esa instancia.

Lo que sucedió este viernes en el barrio San Cayetano habla muy mal del funcionamiento judicial y de los organismos competentes. Se trata principalmente de fallas humanas. Muchos temas que requieren de trato urgente son tratados con displicencia.

Estamos ante funcionarios que claramente no funcionan. Ni siquiera es un problema de legislación, podríamos tener las leyes más avanzadas del mundo y mientras tengamos frente a la resolución de estos temas personas que no están comprometidas con la sociedad y sus problemáticas nada va a cambiar.

Para ser claro, en estos casos la burocracia mata: un asunto que debía resolverse en el momento, que no podía dilatarse por el solo hecho de conocer los antecedentes de situaciones similares, iba a ser abordado recién dentro de unos días. Una negligencia, por donde se la mire.

Lamentablemente, no es la primera vez que pasa. Y no será la última, si todo queda en la simple anécdota de que hay personas que trabajan en lugares sensibles pero no cumplen con sus obligaciones.

A Carolina la mató Elvio Pazos, pero hay responsabilidad de las autoridades que debían protegerla, porque cuando buscó ayuda no la encontró.

*Por Fredy Morales.-